• El ensayo de Juan Miguel Zunzunegui reivindica la figura del misionero franciscano que preservó la memoria, la lengua y la cosmovisión de los pueblos nahuas tras la conquista de México, llegando a ser incluso perseguido por la Inquisición.
  • Bernardino de Sahagún unió dos mundos, recorrió miles de kilómetros fundando conventos, inauguró el Colegio de la Santa Cruz de Santiago Tlatelolco, el primer colegio mestizo de América, que se fundó en 1536 y educó a las élites indígenas. Fue pionero de la etnología y la antropología con su obra.
  • Como material añadido al volumen, se puede descargar en QR o en el Canal YouTube de Fundación una entrevista en profundidad con Juan Miguel Zunzunegui.

 

Madrid, 26 de mayo de 2026 - NOTA DE PRENSA

 

Fundación Banco Santander presenta Bernardino de Sahagún, guardián de la memoria náhuatl, un nuevo título de la Colección Biografías de Historia Fundamental dedicado a una de las figuras más extraordinarias del siglo XVI y uno de los grandes cronistas del continente americano, cuya obra, Historia General de las Cosas de Nueva España, ha llegado hasta hoy, a pesar de los intentos por ser postergada en su época.

 

Escrito por el historiador y divulgador Juan Miguel Zunzunegui, este volumen recupera el viaje a las raíces de México que supone el legado de este misionero que aunó la cultura de dos mundos antagónicos.  Bernardino de Sahagún (h.1499-1590) fue un fraile franciscano que consagró buena parte de su vida a comprender, documentar y preservar las lenguas, tradiciones y formas de pensamiento del mundo náhuatl, desde 1529 a 1590 que fallece en Nueva España. Gracias a su monumental obra, considerada precursora de la etnografía y la antropología modernas, hoy conocemos gran parte de la memoria cultural de los pueblos indígenas de Mesoamérica al crear un abecedario que permitió llevar a la escritura las tradiciones orales del mundo indígena.

 

Lejos de presentar únicamente una biografía histórica, el libro propone una reflexión sobre la memoria, el mestizaje cultural y el encuentro entre dos civilizaciones que pergeñaron un encuentro cultural sin precedentes, “comprender a Sahagún ayuda a comprender que no se dio la conquista de México como tal y que no hubo imposición religiosa y cultural, sino un proceso de migración, mezcla, fusión y mestizaje”, comenta Zunzunegui A través de un recorrido que atraviesa ciudades ceremoniales, volcanes sagrados o sus códices, el Matritense y el Florentino, depositarios de mitologías y relatos ancestrales, Zunzunegui muestra a Sahagún como un “puente entre dos mundos” y el gran guardián de “las flores y los cantos” del universo náhuatl, expresión que utilizaban los filósofos nahuas, los tlamatimine, para designar la poesía como una forma de existencia. .

 

“Bernardino de Sahagún entendió que cuando una civilización pierde su memoria, pierde también su alma”, señala Juan Miguel Zunzunegui. “Su trabajo fue un intento extraordinario de escuchar, comprender y preservar la voz del otro”.

 

Bernardino, un hombre que nació a la vera del Camino de Santiago, en Sahagún, estaba acostumbrado a las diversas creencias y sueños americanos que traían los peregrinos, y fue uno de los discípulos de la Escuela de Salamanca del siglo XVI, semillero de cerebros de la Universidad más importante de Europa en aquella época. Para Francisco Javier Expósito, responsable de Historia en Fundación Banco Santander, “Bernardino se comprendió a sí mismo comprendiendo la cosmovisión náhuatl, fue un adelantado a su tiempo en diversos campos como la antropología, y un aventurero del espíritu que ejerció su humanidad desplegando una actividad sobrehumana hasta los 90 años”.

 

Además, añade Expósito, Bernardino de Ribeira jamás regresó a España y tuvo graves problemas con la Inquisición para publicar su obra, al ser acusado de excesiva connivencia con los indígenas. Fue el propio Presidente del Consejo de Indias, Juan de Ovando, quien lo apoyó para que pudiera dar fin a sus investigaciones y traducirlas al castellano. 

 

El volumen sitúa al lector en el complejo contexto histórico de la Nueva España y reivindica el papel desempeñado por Sahagún y numerosos misioneros franciscanos, como los llamados doce apóstoles, entre los cuales estaban Martín de Valencia o Fray Toribio de Benavente con su Historia de los indios de la Nueva España que contribuyeron a la conservación de un patrimonio cultural que estuvo cerca de desaparecer y la defensa de los indígenas. El autor subraya además el carácter innovador del método del franciscano, basado en entrevistas, recopilación de testimonios, traducción del náhuatl y colaboración con sabios e informantes indígenas, un trabajo excepcional para su tiempo.

 

La obra también aborda algunos de los grandes símbolos del universo mesoamericano —como Quetzalcóatl, Teotihuacán, Tenochtitlán o los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl— y reflexiona sobre la construcción de la identidad cultural mexicana a partir del encuentro entre tradición indígena y herencia hispánica. El ensayo profundiza en los diversos mitos de los pueblos nahuas y especialmente La Muerte del Quinto Sol, un acontecimiento que esperaban los mexicas y que tomó cuerpo con la caída de Tenochtitlán el 13 de agosto de 1521, antes los españoles de Cortés y un ejército de más de 100.000 tlaxcaltecas.

 

Con esta nueva publicación, Fundación Banco Santander reafirma su compromiso con la divulgación histórica y la conservación del patrimonio cultural, impulsando proyectos editoriales que acercan al público figuras esenciales para comprender la historia compartida entre España y América.

 

Sobre el autor

Juan Miguel Zunzunegui es licenciado en Comunicación y doctor en Humanidades. Especialista en filosofía, historia, geopolítica y religiones, desarrolla una amplia labor divulgativa y es autor de numerosos ensayos y novelas históricas.