Madrid, 29 de octubre de 2025 - NOTA DE PRENSA
Fundación Banco Santander publica el segundo volumen de Biografías de historia fundamental, una colección dedicada a recuperar personajes clave de los siglos XVI al XIX que, por diversas circunstancias, fueron olvidados o continúan ignorados por el público, y que tuvieron un papel destacado en el devenir de la historia española o iberoamericana.
En este caso, el libro recoge la biografía del escritor y diplomático Diego de Saavedra Fajardo (1584-1648), testigo excepcional de un momento decisivo en la historia de España, caracterizado por los conflictos bélicos en Europa y el declive de la casa de Austria.
Natural de Murcia, es considerado uno de los consejeros más brillantes de su tiempo gracias a su experiencia en las cortes europeas en las que residió, además del vigor de su integridad e independencia vital y crítica que expresó a través de sus escritos. Era el quinto hijo de una familia hidalga de poca relevancia, emparentada con los marqueses de Vélez, y Estudió Derecho y Cánones en la Universidad de Salamanca. En 1607 se le concedió un hábito de la Orden de Santiago. Comenzó su carrera diplomática en 1612, como secretario del cardenal Gaspar de Borja, embajador español en Roma. Tras ganarse la confianza de Felipe IV, recibió el encargo de gestionar sus relaciones políticas y diplomáticas en Alemania, Suiza e Italia. Su posición le convirtió en testigo de uno de los períodos más complicados de la historia de España.
Aunque se desconocen algunos de sus datos biográficos, perdidos quizá irremediablemente en el transcurso del tiempo, y tampoco se dispone de su obra completa, escrita de forma apresurada en caminos y pensiones, sí existe suficiente información como para reconocer su plural talento, su afilado ingenio y su profunda inteligencia. Destaca ante todo su lealtad a la nación y a su rey en las circunstancias más adversas, desde el escepticismo más crítico, guiado por el propósito de evitar la caída del Imperio español en Europa.
José Luis Villacañas, catedrático de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid y especialista en las relaciones entre el pensamiento español y el europeo, es el autor de este volumen. “Saavedra Fajardo ha sido olvidado por el público general”, explica Villacañas, “pero en cada generación de españoles siempre ha habido algunos académicos que han sabido reconocerle, por ser el hombre que rompió con la mentalidad supersticiosa que tenía la sociedad española de su época, pero también por la gran relevancia de sus textos económicos y políticos”.
Para Villacañas, Saavedra Fajardo es la personalidad literaria más equilibrada del barroco español, porque representa el espíritu europeo encarnado en el Siglo de Oro. La experiencia que le otorgan sus vivencias en Roma, Alemania o Suiza se plasman en sus obras. “Es el autor que más se traduce a otros idiomas a lo largo del siglo XVII y el siglo XVIII. Saavedra es traducido de manera continua como un hombre de ciencia política, de grandes ideas con lo que respecta a la monarquía”, resalta Villacañas.
En opinión de Javier Expósito, responsable de la Colección Historia Fundamental, “en estos tiempos necesitamos a personajes con la independencia y la talla ética de Saavedra Fajardo en la política, en la cultura, en todos los estamentos, que den ejemplo con su actitud ante las crisis e incertidumbres que vivimos. Por eso lo hemos recuperado, porque su espíritu crítico y escéptico, y su escritura es más necesaria que nunca”.
A pesar de vivir una época de transición muy turbulenta, con guerras, alianzas y traiciones, y pasar por muchas calamidades, Saavedra Fajardo es un hombre relativamente optimista y esperanzado en su obra. Otro aspecto que Villacañas destaca es su habilidad para mantener el equilibro entre tener la conciencia de ser un aristócrata y evitar de manera muy evidente la posición de superioridad en sus textos. Es, además, un escritor muy completo (escribe poesía, sátira, diálogos, tratados, historia, correspondencia). “En ocasiones plasma sus arrebatos de ira, porque siente que nadie sigue sus consejos sobre lo que él piensa que se debería hacer, pero siempre está en disposición de servicio. No es un aristócrata elitista. Esto se ve muy bien en la forma que se ve de relacionarse, no con la alta aristocracia, si no con los jefes de oficina o de sección” explica Villacañas, “a los superiores les dice lo que piensa con una sinceridad pasmosa. Es claro en sus opiniones con personajes como El Conde Duque de Olivares, con Francisco de Melo (gobernador de los Países Bajos), al Cardenal Infante (Fernando de Austria). El leal, pero a la vez crítico, lo que le permite conservar su independencia”.
“Desarrolló estrategias políticas que, vistas con perspectiva, hubiesen ahorrado muchos problemas a España en la Guerra de los Treinta Años” comenta Villacañas. “Por un lado, identificó con mucha claridad la necesidad de imponer una doctrina de relaciones internacionales que hiciesen neutrales las rutas comerciales, algo muy progresista. Por otro lado, insistió en el interés que tendría para España ordenar la posición de Alemania central, con una serie de estados que no fuesen enemigos y que tuviesen la suficiente fuerza como para pararle los pies a Francia en su expansión. Esas fueron sus grandes aportaciones a la política española. Por desgracia, ninguna de las dos se aplicó”.
El volumen se presentará el 29 de octubre a Las 18:30 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. La entrada será libre hasta completar aforo.
Declaraciones realizadas por los participantes en la rueda de prensa:
Declaración de Benigno Pendás, presidente de la Academia de Ciencias Morales y Políticas: “Saavedra, quizá porque no tiene tanto poder y está lejos de las conspiraciones de la Corte, acierta en los problemas y es un sabio, un político, nada dogmático, y eso lo hace tremendamente actual y necesario en estos momentos”.
Declaración de José Antonio Marina, filósofo, ensayista y pedagogo: “Saavedra es una de las inteligencias políticas más altas de nuestra historia, mejor escritor que Gracián, y hemos de preocuparnos en esta época, como él lo hizo en la suya, de la preparación política de las personas que llegan al poder”. José Antonio Marina hizo hincapié en que “hemos de recuperar la enseñanza de la Historia como elemento esencial de comprensión de nuestro propio presente”. A Marina le subyugan los escritos de Saavedra, que tienen una increíble actualidad, como que “el hecho del poder desordena las pasiones, por eso hay que vigilar a la gente que llega al poder”.
José Luis Villacañas, autor: “Saavedra es un buscador de la verdad, el primer español que distingue entre la Casa y el Estado en política”. Saavedra, “hasta el último aliento, hace ofertas positivas para establecer una monarquía integradora”.