Manufactura de Alcora
Busto de dama - busto de caballero
1761-1763
INFORMACIÓN DE LA OBRA
Cerámica, loza policroma, alt. 45 cm
La manufactura de Alcora fue fundada en 1727 por el IX conde de Aranda en terrenos de su propiedad en la actual provincia de Castellón. El objetivo era crear una fábrica de lozas y porcelanas de lujo que compitiera con las manufacturas extranjeras. Los privilegios reales, entre los que destacaba la exención de impuestos en la exportación de piezas y la libre entrada de materiales desde el extranjero, permitieron que esta manufactura persistiera hasta mediados del siglo XIX a pesar de no contar apenas con beneficios.
A lo largo de su existencia, la fábrica se convirtió en un modelo de organización y en un referente de orientación estética gracias a la contratación de especialistas extranjeros, artistas y «secretistas» que aseguraban conocer el secreto para la fabricación de la porcelana. Además, la creación de una academia de aprendices permitió a la manufactura continuar proporcionando una producción de máxima calidad.
Además de vajilla, Alcora fabricó toda clase de objetos, como marcos, apliques de pared o escribanías, entre otros. A partir de 1742 se puso en marcha el taller de escultura propiamente dicha, en el que se hacían los moldes de escayola que se iban modificando para paliar los defectos del exceso de uso. En las nóminas de la fábrica figura el escultor Julián López (que había sido contratado en 1742) como «maestro de dibuxo talla y de enseñar a los aprendizes», siendo el único de los empleados dedicado a la escultura. El éxito del departamento de esculturas no pudo verse hasta pasados diez años, aunque este se prolongó hasta principios del siglo XIX. Si bien en Europa era la fábrica de Meissen la que lideraba la producción de escultura cerámica, el repertorio de Alcora era diferente y original.
Entre 1761 y 1763 se repitieron modelos fabricados desde 1752, pero se añadieron otros, como esta pareja de elegantes bustos que constan en el inventario como «militar y madama». El busto femenino representa a una dama con peluca, pendientes, cuello de golilla y un manto drapeado. El busto masculino cuenta con peluca y manto drapeado, además de con un traje con botonadura. Ambos descansan sobre un zócalo octogonal achaflanado.