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Agustín Coppel

Colección Isabel y Agustín Coppel: Punto de Partida
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Nadie empieza de cero, todos partimos de algo y somos el resultado del encuentro con muchas personas, pensamientos, situaciones, cuestiones del pasado y muchas ideas del futuro. El entorno nos domina, nos rige y nos define. Es por eso por lo que nada es más importante que lo que aprendemos. Aprendemos todo, desde el idioma, el gusto por la comida, el cómo nos movemos… El filósofo y pedagogo estadounidense John Dewey (1859-1952), explica la importancia de la educación que nos rige, la cual no comienza en la escuela, sino en el entorno del niño: lo que aprendemos durante nuestros primeros quince años de vida nos definirá como individuos.

El arte contemporáneo parte de un sinfín de ideas, problemas y realidades de nuestro tiempo, desde ahí se expresa y elabora una nueva visión, no solo desde ellas, sino por medio de ellas. En cada pieza de arte hay referencia a otras obras, a una investigación, a diferentes discursos e historias, que la van construyendo como algo nuevo. Coleccionar arte se vuelve una manera de contar nuestra historia reciente, en la cual hay diversas perspectivas. El coleccionar te abre un nuevo campo de conocimiento, donde cada pieza de arte te va transformando, te va enseñando algo nuevo.

Isabel y yo empezamos coleccionando por simple placer y porque valoramos el buen arte y la maravilla de la creación humana, así como apreciamos las creaciones de la naturaleza y el cosmos. Iniciamos la colección con arte moderno mexicano de las décadas de 1940, 1950 y 1960, y de ahí continuamos con el arte actual de México. Pronto nos adentramos también en el interesante abanico del arte contemporáneo global, con su diversidad de medios y técnicas, desde los años cincuenta a la época actual. El punto de partida de nuestra colección está en México, pero ya recorre distintos continentes y medios de expresión.

Así como el arte nos transforma, el encuentro con otras personas, ideas y visiones renueva a la propia colección. Con cada exposición, el comisario, a partir de su propia experiencia e ideas, abre una nueva lectura de las obras y transforma la colección. Esta exposición nos hace pensar, nos hace reflexionar sobre las mentes que crearon estos objetos y las imágenes que vemos, sobre cuáles han sido sus puntos de partida y sus definiciones.

Es para nosotros un placer poder mostrar la colección en la Sala de Arte Santander y un honor ser parte de la lista de importantes colecciones internacionales que han expuesto en este espacio. Queremos agradecer a Paloma Botín O’Shea esta invitación, así como a todas las personas de Fundación Banco Santander que han apoyado este proyecto.