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Bernard Plossu

Nacido en 1945 en Da Lat (Vietnam), vive y trabaja en Marsella (Francia).
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En Bernard Plossu, fotografía y viaje están íntimamente unidos. Desde que en 1958, a sus trece años, realizó un viaje iniciático al Sáhara con una cámara Brownie Flash, la vida en la carretera, la itinerancia y el paisaje han formado parte de su experiencia vital y de su práctica artística. Desde esa primera travesía africana, Plossu no ha dejado de viajar: de México a Tirol, de India a Marruecos, de Andalucía a las llanuras del norte de Francia. En Plossu, el oficio fotográfico se forjó «en el camino». Cuando en 1965 llegó por primera vez a México, carecía de formación en fotografía, pero traía consigo un bagaje visual formado en la nouvelle vague en la Cinemateca de París durante su adolescencia. Como a numerosos extranjeros antes que él, México le fascinó al instante. En el largo año en que vagó por tierras mexicanas, al más puro ritmo de la cultura beatnik, Plossu se descubrió como fotógrafo. Regresó tres veces más (1970, 1974 y 1981), ya consciente de ser un artista. Fruto de estos viajes son los álbumes fotográficos Le Voyage Mexicain 1965–1966 [El viaje mexicano 1965–1966], Retour au Mexique 1970 [Vuelta a México 1970] y Trópico mexicano 1981, que en su conjunto revelan la conformación de una estética fotográfica muy personal. La de Plossu es una fotografía discreta, sin estridencias, casi sin técnica. Su predilección por la lente óptica de 50 mm da cuenta de su modo de ver el mundo: una visión directa, que no deforma ni exagera la realidad; él simplemente retrata «lo que ve», como le gusta decir. Plossu inauguró la mirada contemporánea sobre México, ajena a cualquier pretensión antropológica o exotista y alejada de temáticas comunes. Su registro de paisajes, tanto naturales como humanos, más insinuados y sugeridos que literales, exhibe una libertad de tono y una visión íntima y poética que resultó novedosa en su época. A los años americanos, les siguió un largo periodo mediterráneo, que incluyó sucesivos viajes y estancias en España. En las más de cuatro décadas de vínculo con este país, Plossu no ha dejado de caminar y fotografiar el territorio español. La Isleta del Moro, España es un buen ejemplo de su querencia por España y, también, de la presencia del paisaje como una constante en su obra. [S. G. G.]

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