Proyecto desarrollado en colaboración con la Asociación Medioambiental O-Live. Tiene una duración de un año (2017) y pretende actuar en el Parque Natural Sierra de Grazalema para complementar su calidad ambiental mediante la creación, restauración y adaptación de 45 puntos de agua repartidos por su territorio, ya que esta zona sufre una fuerte sequía estival.

Dicha sequía estival incide notablemente sobre la fauna del entorno, siendo necesario acometer iniciativas como la propuesta para proteger las poblaciones de diversas especies animales más sensibles a la falta de agua. Esta protección se fortalecerá con la recuperación o creación de charcas y prados húmedos, así como con la naturalización de otros diferentes puntos de agua sobre los que se intervendrá, llevando a cabo en ellos trabajos de conservación mediante restauraciones de bajo impacto.