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Lucas Cranach el viejo (Kronach, Alemania, 1472 – Weimar, Alemania, 1553)

La Predicación de san Juan bautista

hacia 1537/1540

INFORMACIÓN DE LA OBRA

Óleo sobre tabla, 47 x 38 cm

OTRA INFORMACIÓN

Firmado en el tronco sobre el que está el santo con una serpiente con alas abatidas

Nada se sabe de los comienzos del pintor franconio, que tomó el apellido de la ciudad en que nació. Estuvo en Viena de 1501 a 1504 recibiendo influencias de los pintores del Danubio. En 1505 se estableció en Wittenberg al servicio del duque de Sajonia, Federico el Sabio, que le concedió escudo de armas, de donde tomó la serpiente alada que le sirvió como firma desde 1508. Cuando en 1537 murió su hijo mayor, Hans, bajó las alas del monstruo que siguió utilizando como marca del obrador. Obtuvo del duque privilegio para establecer farmacia y para editar biblias. Simpatizó con la reforma de Lutero, a quien retrató, aunque también trabajó para el obispo Alberto de Brandemburgo. Tras la derrota de Mühlberg en 1547 acompañó al duque Juan Federico de Sajonia al exilio de Weimar, donde murió.

Hasta cerca de 1530, Cranach llevó a cabo una producción original que fue grabada en gran parte. Luego, para atender a una demanda que no dejaba de aumentar, recurrió a una repetición constante de determinados asuntos de éxito –Adán y Eva, Venus, Lucrecia, Judit, Juicio de Paris, Ninfa en la fuente– según los modelos primitivos, a veces con leves variantes, o al aprovechamiento de antiguos elementos y motivos ensamblados e intercambiados de manera diversa. Para la realización de este abundantísimo número de obras contó con la ayuda de su hijo homónimo, nacido en 1515, y de otros varios miembros del obrador, cuyo nombre se ha documentado. Si a ello se une la avanzada edad del maestro, resulta evidente que su intervención tras la muerte de Hans fue escasa.

Entre las alrededor de seiscientas pinturas inventariadas en la obra clásica de Friedländer y Rosenberg (1973, reimpresión en 1978) no aparece ninguna con el asunto de la que nos ocupa, a pesar de estar realizada después de 1537. Solo una xilografía datada en 1516 –que responde a un original perdido– representa la misma predicación, pero ofrece numerosas variantes respecto a los oyentes. Por tanto, lo excepcional del pasaje evangélico (Mt 3, Mc 1, Lc 3) acrecienta el interés de esta tabla.

Resulta singular el improvisado púlpito con el tronco podado sobre el que predica el Bautista, con la rama cruzada que le sirve de protección para no caer hacia delante. Los diez oyentes en pie y los tres caballeros del fondo se disponen en profundidad formando una especie de embudo. Los árboles y el suelo bien tupidos rellenan el espacio, contrastando también con su verde uniforme a las figuras, hombres y mujeres que escuchan atentos o ensimismados.

No hallamos muchas coincidencias con otras obras de Cranach. Cabe señalar las armaduras de los caballeros o sus animales, así como las hojas de los árboles. También los vestidos de los que escuchan de pie, aunque se observa cierta rigidez en los pliegues verticales. El carácter ornamental determinado por la composición y disposición de los colores, así como la fragilidad de las figuras, no exentas de alguna debilidad de trazo, son rasgos propios de las obras del maestro, director de un nutrido obrador. [José Manuel Cruz Valdovinos]